Paciente
Bebé
Desde el embarazo hasta los primeros meses de vida, el cuerpo y el sistema nervioso de tu bebé atraviesan cambios enormes. incluso situaciones comunes como estrés materno, un parto largo o muy rápido, el uso de instrumentos o la simple posición en el vientre pueden generar tensiones en su cuerpecito.
estas pequeñas interferencias —subluxaciones— no suelen expresarse como “dolor”, pero sí pueden verse en señales que preocupan a muchos padres: reflujo, cólico, dificultad para dormir, sensibilidad al tacto, poco apetito o desafíos al amamantar por succión débil, fatiga o preferencia por un solo lado.
también pueden influir en su desarrollo temprano, como tardar en sostener la cabeza o mostrar resistencia al tummy time.
el cuidado quiropráctico pediátrico ayuda a liberar estas tensiones de forma suave y segura, apoyando el bienestar, la regulación y el desarrollo natural de tu bebé desde sus primeras etapas.
iniciar cuidado no requiere dolor presente: muchas interferencias se detectan en la evaluación antes de que aparezcan síntomas.